“¿Cómo está esto relacionado con la economía?” Es una pregunta común en seminarios académicos cuando el tema de la presentación no trata sobre tasas de interés, tipo de cambio, indicadores macroeconómicos, o los precios de bienes de consumo o de energía. Pero, aunque estudia eso, la economía estudia mucho más. De hecho, Nicolás Ajzenman tiene un nuevo libro que lo demuestra.
¿Qué efectos económicos tiene casarse con primos? (ojito aquí Monterrey); ¿por qué la democracia es el mejor invento (después de la rueda) y qué podemos pedirle en términos políticos y económicos?; ¿por qué la gente hace trampa y qué efecto tiene que los políticos cometan actos de corrupción?; ¿por qué el fútbol promueve la integración nacional y cómo se relaciona con las identidades políticas?; ¿por qué votar es un ciclo virtuoso y por qué votar por políticos según ejes culturales es un bien de lujo? Estos son solo algunos de los temas que aborda el libro: disparidades de género, discriminación racial, integración entre grupos sociales, migración, internet, redes sociales, desigualdades de ingreso, persistencia histórica, instituciones políticas, entre otros.
“Esto también es economía. Cómo miran los economistas nuestras vidas y nuestras decisiones” (Siglo XXI Editores) es un libro que Nico escribió pensando en qué le hubiera gustado leer cuando era joven. En realidad, es un libro que le gustaría leer a muchos economistas para entender la riqueza de lo que podemos hacer desde nuestras trincheras, pero, creo que más importante aún, también para un público general que pueda tener una idea fresca de toda esa diversidad.
Inspirado en su blog “Esto no es economía”, el libro es uno de los pocos esfuerzos de divulgación en español que encuentra un punto medio entre entender una pregunta de investigación, qué tipo de herramientas podemos utilizar en cada caso según el contexto y los datos, y, sobre todo, aprender a dudar. Para este fin de año y comienzo de uno nuevo, recomiendo ampliamente esta lectura.
Aproveché para platicar con Nico sobre su blog, su libro, la divulgación de la investigación académica, su visión de hacer economía desde y sobre América Latina, su investigación sobre corrupción en México, y más.
El origen del newsletter y el libro
Guillermo Woo Mora: ¿Cuál es la historia de “¿Esto no es economía”, el blog? ¿De dónde nacen las ganas de hacer este ejercicio?
Nicolás Ajzenman: Es una mezcla de cosas. Siendo muy sincero, un poco salió de algo que te va a pasar a vos en un futuro: te vas a encontrar con que la academia es muy lenta. Los estímulos vienen muy cada tanto. De repente publicaste un paper y estás contento, pero tardaste siete años. Este año publiqué un paper cuya idea empezó en 2018. Hay mucha motivación intrínseca porque uno lo hace porque le gusta, pero es lento. Los estímulos vienen muy espaciados en el tiempo.
Entonces dije: tengo ganas de tener algo que me dé satisfacción, del cual derive felicidad intrínseca, igual que cuando escribo papers, pero que aparte tenga un poco más de feedback permanente, más rápido. Feedback en el sentido de que alguien lo lea y me diga algo, que me diga “che, me gustó esto, no me gustó, por qué no pensar en esto otro”. Lo mismo que uno hace con un paper, pero con un poco más de frecuencia. Y se me ocurrió que esta podría ser una forma.
Cuando empecé a escribir no pensé que había mucha gente a la que le podría interesar. Mi forma de pensarlo fue: a mí me gusta escribir, me gusta leer papers, y lo tengo que hacer para mi trabajo. Hay algo sinérgico entre las dos cosas. Lo voy a escribir libremente, y el que lo quiera leer que lo lea. Se preparará una mini comunidad muy chiquita, hablaré entre colegas, pero en otro tono.
Me sorprendió muy rápidamente que hay más demanda por entender este tipo de temas con una visión más cientificista de la que yo pensaba. Son textos relativamente densos, duran entre 10 y 15 minutos de lectura, no es algo tan sencillo, pero hay demanda. Hay mucha gente que le interesa meterse en eso.
Empecé a ver que había la posibilidad de armar una comunidad de gente interesada en estos temas. El newsletter cambió un poco el tono, pensando en que podía ser más masivo de lo que pensaba originalmente. Intento ceder lo menos posible en términos de rigurosidad, respetando al lector, pero con una intención muy clara de bajarlo lo menos técnico posible para que sea compartible. Que pueda ser algo que finalmente le sirva a un montón de gente fuera de la economía y fuera de mi mundo. Entonces intenté facilitar esa masividad también en el tono, y creo que sirvió un poco para ello.
Me han escrito profesores de secundaria (preparatoria en México) diciendo que están usando esto para enseñar, o para ejercitar pensamiento crítico y científico más allá del tema particular. Profesores de primeros años de universidad que lo usan para motivar. Empezó a tomar vida propia y me empezó a generar satisfacción desde otro punto de vista: tiene cierto impacto y eso está bueno.
El desafío de la divulgación rigurosa
GWM: ¿Cuáles crees que son los retos de divulgación científica o más rigurosa, comparada con la oferta que ya estaba?
NA: Cuando lo empecé a escribir pensé en lo que a mí me gusta escribir y la forma que me gusta escribirlo. No pensé tanto en el público. Después eso fue mutando con el feedback, dándome cuenta de dónde puedo ir, qué puedo explicar y en qué forma.
En principio era: me gustaría poder explicar en forma sencilla un paper sin ceder tanto en términos de rigurosidad.
A mí me da la impresión de que hay dos tipos de textos de divulgación en la economía, y que están buenísimos, no es una crítica para nada: yo los consumo y me gustan. Primero, unos muy enfocados en contar curiosidades, resultados de papers que ayudan a contar una historia atractiva, pero no se meten tanto en cómo se hacen las cosas. Es lo que hace Freakonomics, que yo consumo mucho y me gusta, pero no tiene tanto de, si querés, la cocina de cómo se hacen las cosas. El segundo tipo es más divulgación estadística, como los de Walter Sosa, que se meten bastante en el método, pero es otra cosa.
En el medio no había tanto. Yo te voy a contar estos resultados interesantes de papers que ni te imaginaste que existían, pero aparte te voy a contar cómo se hacen esos papers. Me voy a meter en la metodología y en las limitaciones del paper. Te muestro este resultado, pero no te muestra el otro, podemos concluir esto, pero no podemos concluir lo otro, y el motivo por el cual no podemos es este.
De alguna manera te enseño a leer un paper. Cuando lees un paper tenés que entender la forma que se hace, lo que te dice, lo que no te dice, lo que se podría agregar, las fallas potenciales. Esto es un poco lo que pongo al final del libro: “el arte de aprender a dudar”.
Contarlo de una forma que no sea imposible de entender, creo que ese es el desafío. Yo puedo resumir el abstract de un paper, pero eso no es particularmente desafiante. Lo desafiante es contar el resto sin perder la esencia de lo que significa ese paper y no ceder en rigurosidad. Contar la metodología de forma más sencilla, sin obviarla, porque la metodología es importante.
Sobre cómo hacer investigación
GWM: Cada capítulo comienza con una pregunta curiosa, y eso es algo súper valioso. Me parece que estás mostrando una forma de hacer investigación que es un poco como: estaba leyendo algo en el periódico y se me ocurrió esta idea. ¿Así haces tú tu investigación, buscando vía preguntas del día a día antes de buscar en una revisión de literatura?
NA: Sí, te diría que mi forma de investigar se parece mucho más a esto que a mirar revisiones de literatura y ver qué se puede agregar ahí. No sé si esto es una recomendación, pero es una forma que yo encuentro más atractivo el proceso y que disfruto más, porque me motiva más pensar en las preguntas que me interesan a mí.
Normalmente vienen de cosas que me interesan por algún motivo, que surgieron de alguna fuente que no fue un paper, o derivados de papers míos en donde respondí una pregunta y dije: acá hay algo que no está, no hay respuesta a esto, y es algo interesante.
Recuerdo que un editor nos dijo: “hay esta pregunta que no la puede relacionar, pero la puede responder con esto”. Y bueno, me puse a pensar, y dije: pará, por ahí puedo hacer un paper con esta otra pregunta que tiene mucho que ver pero que no es lo mismo. Y así sale eso: el interés en el tema más que ponerme a leer papers hasta que se me ocurra una idea.
¿Vale la pena estudiar América Latina?
GWM: ¿Tú crees si los contextos económicos, políticos y sociales que vivimos en México, Argentina, Colombia o Brasil ayudan a contestar realmente preguntas que son de interés para la economía más allá del debate sobre políticas públicas locales? ¿Hay algo que vale la pena decir de América Latina para el mundo?
NA: Sí, yo creo que sí. Tranquilamente, una pregunta respondida en un contexto particular de Latinoamérica puede aportar un montón al conocimiento científico, y eso no implica que el editor lo entienda así.
Evidentemente hay modas. Se empezaron a publicar papers de populismo en revistas top cuando el populismo se fue de Latinoamérica, cuando fue un fenómeno más global. Es un ejemplo muy bueno donde yo te podría decir: valía la pena escribir sobre populismo empezando con los casos latinoamericanos 15 años atrás. Y hubiéramos aprendido un montón de cosas que servirían para todo el mundo, aun si el editor no te lo hubiera publicado en el Top 5.
Si pensás en la economía como algo más o menos científico, al final buscas regularidades empíricas o teorías que las explican. Si tenés suerte, es lo más general posible, y vos podés identificar y testear teorías identificando ciertos patrones de comportamiento en ciertos contextos que deberían ser válidos desde un punto de vista más abstracto para todo el mundo.
De repente empezaron a salir cientos de papers de India y de algunos países de África porque terminaron siendo, en un sentido figurado, como laboratorios de cosas que son patrones de comportamiento que la pudiste testear en ese contexto por el motivo que sea, pero es un patrón que tiene una implicancia que va más allá de eso.
La barrera de publicación
GWM: Sabemos que hay una barrera fuerte para publicar, uno, como latino, pero sobre todo estando en una universidad que no sea del “norte global”. ¿Cuál ha sido tu experiencia publicando papers del contexto latinoamericano?
NA: Mis papers el 95% son de América Latina, y trabajé basado en Brasil varios años en una universidad que es excelente pero obviamente menos conocida que las universidades de Norteamérica o Europa.
Me da la impresión de que es un poco no lineal. En el muy top, para un Top 5, me da la impresión de que es un poquito más difícil con cosas de América Latina, y sin duda es más difícil no viniendo de ciertas universidades.
Hay papers que muestran eso, lo cual no necesariamente implica que haya discriminación. Uno obtiene información de forma medio inconsciente basado en ciertas señales. Si sos profesor de Harvard, es improbable que seas malo. Y si venís de otro lugar, tal vez no lo sé porque no lo conozco. Entonces entiendo que, casi sin darte cuenta, alguna señal el editor toma. Fuera de lo muy top, me da la impresión de que es un poco menos.
En mi caso, la verdad que no sé si hay algún caso donde diga “qué injusto esto que me pasó”. No sé, un paper me da la impresión de que podría haber ido más arriba. Pero la verdad es que no sé, tampoco me quiero quejar de algo contrafactual. Mi prejuicio es que, si el paper era en Estados Unidos en vez de Brasil, seguramente le hubiera parecido un poco más atractivo al editor. Pero insisto, eso es un prejuicio, no lo sé. El paper tampoco es perfecto, es lo que es.
También hay otras cosas. Esa barrera muchas veces viene de factores que no necesariamente es injusto que lo expliquen. Hay papers que los presento 25 veces, literalmente 25 veces. Mi yo viviendo en Brasil le hubiera costado mucho más presentar eso 25 veces por cuestiones hasta geográficas. Es complicado. Y la verdad es que presentar un paper 25 veces lo mejora. Entonces es probable que a mi yo viviendo acá le vaya mejor a ese paper. Y, a ver, es injusto porque ojalá que todos los que están en todo el mundo tuvieran la misma posibilidad. Pero posiblemente el paper realmente va a ser mejor. Es un poco difícil de explicar, y es una mezcla de cosas. Creo que seguramente haya una penalidad, me cuesta cuantificarla, no lo sé.
Consejos para jóvenes economistas
GWM: Me da la impresión de que mexicanos en la maestría o licenciatura tienen una idea muy cantada de que, si no hacen su doctorado en una institución en Estados Unidos, aunque no sea top 10 o top 20, como que no va. Tú hiciste el doctorado fuera de Estados Unidos. ¿Qué le dirías a estos jóvenes economistas?
NA: Mira, eso es algo que yo hablo, de hecho, bastante con estudiantes o asistentes de investigación de Sudamérica, por varios motivos. Es un tema difícil. Mi primera recomendación es: en promedio, ¿qué es lo que te conviene hacer? Ir al mejor lugar que puedas. Si podés ir a Harvard, tratá de ir a Harvard. No hay discusión.
Ahora, una cosa es decir eso, y otra cosa es decir: si no entraste a Harvard, se te acabó el mundo. Es la narrativa que yo conocía de Argentina cuando era más chico. Me parece que pensarlo así tiene costos muy altos para todos, sobre todo para los alumnos.
La verdad es que no es así. No es que se te acaba el mundo si no vas a Harvard. Y, por otro lado, la media es esa, pero en el medio tenés un intervalo de confianza. El alumno que estaba de la mediana un poquito para abajo de MIT o Harvard, posiblemente lo miremos peor que al top de una universidad que no es Harvard pero que es buena, de Sciences Po por decir algo. Porque la verdad acabar entrando a MIT o Sciences Po acaba siendo una cuestión a veces un poco aleatoria, un poco relativo.
A mí me fue bastante bien, pero yo no le recomendaría a alguien que haga mi camino, no recomendaría que haga ningún camino en particular, porque es algo medio idiosincrático. Te diría que pasaron cosas en mi carrera que me hicieron que tal vez me fue mejor que lo que me hubiera ido si hubiera hecho el doctorado en UCLA, por decirte algo. Los advisors que tuve terminaron siendo espectaculares, hasta ahora somos amigos. También como me lo tomé yo.
Lo que yo diría es tratar de ir al mejor lugar posible sabiendo que el resultado finalmente va a depender de un millón de factores que vas a controlar en el proceso y otros que no. Y la gran mayoría que no.
Después otra cosa es que honestamente hay que ponderar un montón de factores que no son solamente el ranking. Yo te diría: dentro de lo que te hace feliz, tratar de ir al mejor lugar posible. Pero la cosa es que hay trade-offs. No es andar al mejor lugar posible y no pienses en nada. No es así. Porque al final eso también va a influir en tu vida profesional, en tu carrera.
El paper sobre corrupción en México
GWM: Hay un capítulo de México en el libro: el paper de “The Power of Example: Corruption spurs Corruption”. ¿Cómo llegaste a esta idea?
NA: Este fue mi Job Market Paper. La pregunta más básica casi que surgió de lo que decía mi vieja (mamá) cuando era chico, que se quejaba mucho de la política y medio decía lo que dice el paper: “si son todos corruptos, ¿qué esperás? ¿Qué esperás que haga la gente si el político es corrupto?”
El paper, para los que no lo leyeron, básicamente cuando es corrupto el gobierno municipal, los chicos de la escuela en ese municipio se copiaban más en el examen ENLACE, como una especie de efecto de demostración. Lo del cheating es como una excusa, una forma de encontrar un indicador de algo más grande: cómo se transmiten las normas sociales, y cómo se transmite el respeto a ciertas normas sociales.
Una vez que tenía esa idea más grande, lo que se me ocurrió es empezar a leer cómo se mide eso. Empecé a buscar un poco de literatura, y ahí me metí a buscar: ¿cómo hace la gente para medir, en contextos no experimentales, el respeto a normas sociales?
Empecé a buscar: busqué Brasil, busqué México, busqué Argentina, vi qué había, y me encontré con que en México era el único país que se le había ocurrido este dato tan interesante de medir si se copian o no se copian los chicos, por lo menos en el contexto latinoamericano que yo conocía.
Surgió como: tengo esta pregunta, déjame ver en qué contexto se puede responder, vamos a conseguir un laboratorio para responder esta pregunta. Tampoco es casual que sea en México, porque conocía el contexto, no me era raro leer los datos, lo entendía bien, me gusta leer de política, entonces conocía perfectamente bien el contexto político mexicano.
GWM: Peña Nieto salió a decir que la corrupción era cultural. Tu paper de cierta forma dice eso, pero no estoy seguro de que sea exactamente lo que él se refería.
NA: Me da la impresión de que lo que él dice es un poco más pesimista que lo que digo yo, porque él dice “no se puede hacer nada”, y lo que yo digo es: mirá, se puede hacer para los dos lados. Si sos corrupto, muy fácilmente vas a contagiarlo, pero tal vez si no sos corrupto, muy fácilmente vas a contagiar lo opuesto. No es algo imposible de modificar.
El arte de aprender a dudar
GWM: El capítulo que más me gusto fue el epílogo, “El arte de saber dudar”. ¿Por qué es importante esa filosofía o actitud en la vida en el contexto actual?
NA: Te lo resumo de esta forma. Cuando uno ve en Twitter una correlación entre dos variables, te muestro que los países más libres son más ricos, te muestro la nube de puntos y te digo: los datos muestran esto. Entonces viene otro y le dice: correlación no es causalidad.
Los dos tienen razón en un punto. Tiene razón el que dice que correlación no es causalidad, pero en otro punto no tiene razón, y en lo que no tiene razón es que ahí terminó la historia. Es cierto que no alcanza con mirar un par de datos y decir “los datos te muestran eso”. No alcanza precisamente porque correlación no es causalidad.
Pero tampoco es cierto que tenemos que quedarnos ahí y decir “ya está, correlación no es causalidad, lo que dijiste no tiene ninguna validez”. Eso es un poco vago, un poco no querer trabajar.
Lo que sirve es tener un set de herramientas que precisamente te ayudan a saber cómo dudar. ¿Qué significa saber cómo dudar? Significa decir: para que esto sea causal se tienen que dar ciertas cosas, y yo de ahí me creo o no me creo si son esas cosas.
Tengo herramientas que me sirven para estructurar mi pensamiento de manera que puedo juzgar estas relaciones de cosas que veo en el mundo. Bajo supuestos que yo creo que tienen algún grado de razonabilidad, yo creo que hay algo acá.
El libro es tratar de enseñarte eso: cómo tenés que pensar los problemas y cómo cuantificar el grado de qué tan convencido estás de que hay una relación causal atrás de esos datos basado en herramientas que conocemos y que son probadas.
Finalmente, la verdad no la conoceremos, pero cada uno sabrá qué grado de convencimiento tiene en función de qué grado de convencimiento de los supuestos tiene. Pero para eso tiene que entender cómo uso estos supuestos. Creo que el libro es sobre eso: darte herramientas para entender y estructurar la forma en que dudas de los problemas.
—–
Sobre Nicolás Ajzenman: Nicolás Ajzenman es economista, profesor e investigador en la Universidad de McGill, Canadá. Previamente trabajó en la Fundación Getulio Vargas en São Paulo. Estudió su doctorado en Sciences Po, Francia, y ha publicado en revistas como Review of Economic Studies, American Economic Review: Insights,The Economic Journal, y revistas del American Economic Journal entre otras. “Esto también es economía” es su segundo libro, donde compila y expande muchos de los temas que ha tratado en su newsletter
